SEAS-AR seguirá trabajando durante 2 años más en los barrios Caballero Alvares y Eugenio A. Garay con 110 familias campesinas. Son considerados ejes pricipales de de las actividades los soguientes aspectos: * Para la producción es el sistema agroecológico; * Para la organización es el fomento de una espiritualidad liberadora como motor * Para la incidencia en políticas públicas son los comité y asociaciones campesinas, federadas en otra organización mayor, regional y/o nacional Los trabajos se realizan mediante la ayuda de MISEREOR.
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La organización de una nueva “Fiesta de la Soberanía” está en marcha
La ciudad de Arroyos y Esteros, Departamento de la Cordillera, sería la sede de la segunda “Fiesta de la Soberanía de los Pueblos”, organizada por la Alianza de ONGs para la producción agro ecológica y comercialización diferenciada.
El evento está siendo organizado para el mes de noviembre del corriente año e integrará una exposición de productos agrícolas libre de agrotóxicos, stands de productos alimenticios artesanales, foros, conferencias y actos culturales.
Todo un pueblo fue invadido, sin posibilidad de crecer, dice abogada
Los dueños de la empresa Victoria S.A. no han considerado para nada la presencia de todo un pueblo en las tierras que compraron y que ahora son objeto de un proceso legal y constitucional de expropiación, simplemente para cumplir el derecho natural de esa gente de estar asentada en un pedazo de tierra donde puedan crecer y desarrollar algún tipo de emprendimiento.
Campesinos dejan sus chacras y crean barrios marginales
El 70% de los pobladores de los barrios periféricos de Concepción son inmigrantes rurales, que dejaron sus chacras buscando mejores condiciones de vida, reveló un estudio realizado por estudiantes de la Universidad Tecnológica Intercontinental, sede Concepción.El trabajo de investigación hecho a través de una encuesta señala que los agricultores decidieron vender sus tierras e instalarse a la ciudad con el único propósito de conseguir trabajo y alcanzar una vida más digna que la del campo.Las personas consultadas argumentaron que pensaron encontrar en la ciudad mayores posibilidades de trabajo. Sin embargo, la realidad fue otra. Reconocieron que las condiciones de vida son igual de difíciles y que lamentan haber vendido sus terrenos.